Los personajes del online dating: Ramiro

¿Habéis oído alguna vez eso de que es mejor pedir perdón que pedir permiso? Es sin duda una estrategia muy debatida y en la siguiente historia os quiero contar por qué esta vez eso que dice Kant de que la razón “necesita libertad” requiere de matices.

Para ilustrar esto, hoy os quiero hablar de algo que no para de sorprenderme ¿Por qué la gente se empeña en enviar fotos de partes de sus cuerpos no solicitadas? Es algo que realmente no termino de comprender, ¿El rechazo les genera algún tipo de emoción? ¿O simplemente tienen una lado artístico que no todos comprendemos?A ver, no es tan loco como suena, podrían ser artistas  incomprendidos en esta época y que en 50 años, en un museo de arte, nuestros hijos o nietos encuentren sus fotos donde un guía robótico les señalara como los grandes visionarios, pasando por delante de aquellas fotos en tamaño alfombra.  

Aunque pudiera ocurrir, yo sinceramente no lo creo, y últimamente han proliferado lo que comúnmente se denomina fotopolla. No sé vosotros, pero mi móvil tengo pruebas de que esto se está convirtiendo en una especie de procesión fotográfica de miembros…,y lo juro, no he entrado en ningún lugar raro (a veces pienso que en un momento de rabia mi ex comenzó a repartir mi número en panfletos o algo así)… Pero bueno, me voy las ramas, toda esta introducción era para contaros un caso real acerca del quien llamaremos: Ramiro, el insistente de las fotos. 

Yo nunca pierdo la esperanza de encontrar a the one (Disney hizo estragos en mí) y tiendo a ser demasiado inocente para mi gusto, por eso me pasa lo que me pasa. Un día estaba yo navegando tranquilamente por mi Instagram, viendo fotos de gatos y videos que no aportaban nada a mi vida, cuando me entra un mensaje y, como a cualquiera, la curiosidad me pudo y lo abrí. Decía:

El arte de “la conversación” con Ramiro

Ramiro: Hola guapa (genialidad de adjetivo), soy amigo de…y me pareces súper linda, ¿Te importa que te escriba? 

Los signos de puntuación son agregados míos, no venía así escrito.

Me lo pensé unos días y digo: vamos a intentarlo, eclipse season, volvámonos locos – primer error de una serie de errores- le digo, vale hablamos por aquí. Después de varios días de lo que parecía una conversación normal y segura por Instagram, además tomando en cuenta que se trataba del amigo de alguien conocido, le di mi número (segundo error).

Cuando comienza a escribirme por WhatsApp, empiezo a notar dejos sexuales bastante fuera de lugar. Decido hablarle muy directamente y le digo que no vaya por ahí. Le envío un mensaje que dice:

Yo: oye, Ramiro, mira la verdad que no sé lo que estás buscando, pero creo que no es lo mismo que busco. Yo no puedo hacer este tipo de cosas con gente desconocida y aunque te suene raro he comprendido que no puedo forzar. Si es lo que buscas te recomiendo que busques por otro lado. 

Ramiro: a veces tenemos que probar cosas diferentes (otra genialidad) 

Yo: ya lo he probado y la verdad es que no me va. No soy de ir rápido, lo siento. 


Ramiro: vale respetaré tu ritmo 

Mi yo interna (ingenua) piensa que hablar claro siempre funciona, no tienes que perder la fe en la humanidad. (Error número 3) Siguieron los días y hablábamos poco, pero hablábamos. Hasta que un día recibo una foto de su pantalón (wtf?)…que además no era ni estética, ni mostraba lo mejor de él, me apetecía decirle: al menos usa unos pantalones que no estén rotos para la foto pero respiro profundo y la ignoro. Siguiente foto. (rolling eyes)…

Ramiro: ¿Por qué no me contestas?

Yo: no tengo nada que decir al respecto. 

Ramiro: di lo que te salga, déjate llevar (ésta es ya la top de las genialidades) 

Yo: no me sale nada, por eso no digo nada. 

El no desenlace

Él obviamente se ofendió, pero hace tiempo aprendí a no prestarles atención a los niños caprichosos. Continué con mi vida y supuse que él había continuado con la suya, es decir, que había entendido que yo no quería lo mismo que él. Pero sí, como debéis imaginar, yo estaba equivocada, porque eso de pensar que la gente tiene sentido común es muy del siglo pasado. 

La verdad es que durante dos días todo parecía ir muy bien, no lo veía demasiado en pro de crear una conversación con base (más allá de sexual / llena de genialidades) pero al menos el tema de las fotos había parado. Me dije de nuevo, ves que la gente sí es capaz de comportarse normal, no tienes que tenerle miedo a salir y conocer personas (ya perdí la cuenta de por qué error iba). 

Una mañana me levanto tan tranquilamente, y como parte de mis hábitos no saludables lo primero que hago, después de saludar a mis gatos, es agarrar el móvil y, para mi sorpresa, abro el WhatsApp y me encuentro una foto tamaño pantalla que sinceramente no quería ver.

Mi nivel de indignación no podía llegar más lejos ¿Cómo uno empieza la mañana así? ¿Será que yo hablo chino? Me sentía como una preescolar tratando con ese niño rebelde que no para de mezclar los juguetes, era una sensación terrible, si la puedo describir de alguna forma sería de abusada. Y sí,  puede sonar exagerado, pero créanme amigos hombres, hay cosas que si no pedimos, no queremos ver, y si no las queremos ver es porque no queremos tener traumas por el resto de la existencia. 

Obviamente, como buena ascendente leo, la impulsividad se apoderó de mí y le escribí un mensaje del tamaño del testamento de Bill Gates. En el mensaje exponia todo lo que me molestaba de su forma de actuar e intente explicarle lo mal que estaba lo que estaba haciendo (mi complejo de salvar almas desvalidas esta on point). A lo que recibí un ok por respuesta y un “eres demasiado cerrada”

Si efectivamente puede ser que sea demasiado cerrada, pero ¿por qué los seres humanos nos empeñamos en violentar los límites de otras personas? ¿Por qué si te dicen que no, continúas obligando a otros (en este caso mujeres) a ver cosas que te han pedido expresamente no ver? ¿Qué problema tiene la sociedad para aceptar un no por respuesta? 

Después de esta experiencia me hago estas preguntas, porque aunque sea una historia graciosas y nos haga pensar que Ramiro es un incapaz relacionándose (que sin duda lo es) no es un hecho aislado, demasiados hombres para mi gusto, y el de muchas mujeres, se empeñan en enviar fotos no solicitadas. Para más colmo se molestan si uno les dice que lo que recibe no nos gusta, o haces algún comentario acerca del aspecto del “muñeco” 

También me pregunto, ¿dará éxito? ¿Soy yo una señora del 1600 que se horroriza por nada? Puede ser, nadie dijo que yo supiera como relacionarme y mucho menos que lleve bien esto del dating. La única forma que yo uso para tomar decisiones sobre estos temas es lo bien o mal que me hace sentir. Sin embargo, aunque efectivamente sea una señora del S. XVII que se ha reencarnado en la época digital, si digo que no, el otro debería respetarlo, así de simple no hay más. 

Queridos lectores hombres (si es que hay lectores at all) por favor no envíen fotos de su… no es estética, no es bonita y no es considerada una obra de arte (en algunos contextos sí, pero no aquí). Solo la ven apetecible las personas que expresamente la piden o con quien tienes este tipo de relaciones. Créanme hay muuuy pocas mujeres –por no decir ninguna- que va a salir corriendo a enviarle fotos de sus tetas después de recibir la suya gratuitamente y menos aún que vayan a salir corriendo a acostarse con ustedes. 

Querido Ramiro, si estás leyendo, por favor no me envíes más nada, es fea y necesitas una depilación urgente, las esteticistas también comen – pero no te bajes los pantalones sin que te lo pidan- permíteme decirte que lo que estás haciendo está mal. Y no, no es una violación al uso, pero si es un abuso para  la persona que siente violentado su espacio privado con tus intentos de arte nada apreciado en esta era del mundo. Cuando tu alma reencarne pídele que tal vez lo haga en otro animal, ellos no tienen este sentido de pudor que tanto nos caracteriza a los seres humanos y puede que encajes mejor con ellos. 

Por último, contadme si os ha pasado, ¿Cuál es su experiencia? ¿Qué piensan sobre esto? Más historias vendrán, lo prometo, la cantidad de locos con los que me encuentro es digna de manicomio. 

5 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Daniela dice:

    Me encanta! ❤️ No a las fotos no deseadas!

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  2. MH dice:

    Pero no solo mandan fotos de su “parte privada”… envían fotos de ellos sin camisa y en pose… me paso algo igual y eso q soy casada y él también. Y me pregunto lo mismo (osea, no le pedí ni una sola foto!) En fin… creo q cualquier foto de un cuerpo desnudo (sin q te la pidan) es innecesaria. Saludos!

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    1. estefania.gasperi dice:

      Estyo totalmente de acuerdo, más cuando les dices que no y parece que no lo entienden. Es como si les gustará hacer el ridículo. Jajaja Un saludo y muchas gracias por leer !

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  3. Luz Garroz dice:

    Que pluma tienes ,totalmente contigo

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